Y te fuiste.
Jan. 26th, 2009 | 11:41 am
music: La cantina.
Sabía que te irías, y desde hace una semana sabía que te irías ahora. Y te fuiste.
Nadie se lo esperaba, estabas mejor, pero a mi se me metió en la cabeza que te hartarías pronto y que querrías irte y que lo conseguirías.
Me siento perdido, pues por saerlo antes, ahora no sé como reaccionar.
Nadie se lo esperaba, estabas mejor, pero a mi se me metió en la cabeza que te hartarías pronto y que querrías irte y que lo conseguirías.
Me siento perdido, pues por saerlo antes, ahora no sé como reaccionar.
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Los Muchos
Dec. 27th, 2008 | 02:00 am
music: High places - from Stardust
Una gruesa funda de osito, alimentada de amor, roida en su interior por la ardilla que encierra.
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Quizás..
Dec. 27th, 2008 | 01:57 am
music: High places - Gold Coin
Soy un ser asocial enamorado de su gente.
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Cosas tontas, cosas ciertas.
Oct. 22nd, 2008 | 04:50 pm
music: Stereolab
Para patear el culo al miedo, el miedo ha de estar presente.
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Héroes
Oct. 22nd, 2008 | 04:42 pm
music: José Gonzalez - In Our Nature
Entiendo la humildad, hoy en día, casi como un acto heróico.
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REHENES
Oct. 22nd, 2008 | 04:40 pm
music: Air
El día que Lidia decidió suicidarse me comí seis helados de chocolate seguidos. Estaba viendo la tribu de los Brady cuando me enteré. Me gusta esa serie porque todos son muy felices, extremadamente felices, increíblemente felices. Es algo así cómo los prestidigitadores del circo. En el fondo nadie cree en ellos pero todos preferimos hacernos un poco los tontos, es mucho mejor, más bonito. ¿A quien coño le importa de dónde sale el conejo?, el conejo sale y tu aplaudes y nos vamos contentos a casa. Mucho mejor. Yo quiero creer en los Brady, quiero creer que viven en cualquier parte rebosantes de felicidad y sonriendo hasta a las piedras. Pues eso, estaba viendo los Brady y justo en el descanso sonó el teléfono. Un amigo afectadísimo me contó que Lidia se había suicidado. Se quedó muy satisfecho de sí mismo porque yo le dije que no lo sabía y que era la primera noticia que tenía de ello y colgó rápido porque con suerte aún podría arruinar la tarde a cualquier otro amigo.
A mi no me arruinó la tarde, fue ella quién se puso la pistola en la boca, la cuchilla sobre la muñeca o la soga al cuello. Si no hubiese sido ella, sino otra persona, se me habría arruinado la tarde y habría sido una desgracia y lloraría y me cagaría en Dios, y gritaría lo injusta que es la vida. Pero por suerte no fue una desgracia, y digo por suerte porque no me gusta llorar, ni cagarme en Dios, ni recordar lo injusta que es la vida. Solo fue una opción y yo no soy lo suficientemente listo como para discutir las opciones importantes de la gente, y mucho menos las de Lidia, que aún por encima es muy amiga mía.
Cuando acabaron los Brady me puse guapo y fui al hospital para asegurarme de que Lidia estaba bien muerta porque uno no se cree del todo las cosas hasta que las tiene delante de sus ojos y yo no quería pasarme diez años pensando en si volvería algún día. Me puse guapo y fui a verla o a no verla.
Lidia bailaba muy bien. Una noche de Agosto, en la verbena de un barrio que no recuerdo, me pillé la borrachera más grande de mi vida. No suelo beber mucho pero esa noche me regalaban un beso por cada copa que engullía y eso no me pasa todos los días así que las engullía todo lo rápido que podía. Fue una noche como las noches de Agosto en cualquier verbena, pero yo recibí muchos besos y bebí muchas copas. En un carrito de una gitana muy guapa y rara compré una piruleta enorme de color rojo. Se la regalé a Lidia y ella, a cambio, me enseñó un paso de baile de esos como los de los concursos de la tele en los que regalan siempre el mismo coche y la misma casa. Lo cogí rápido. La verdad es que se me da muy bien bailar.
En el tanatorio del hospital nadie sabía nada de Lidia porque resulta que Lidia no se había suicidado. Me lo contó su padre, un buen hombre algo cansado. Estaba sentado fuera fumando, él solo. Me dijo que Lidia se estaba recuperando. Su hermana entró antes de que acabase de tragarse todas sus pastillas. Me sentí raro, pero me sentí menos raro que cuando la vi en la cama mirando a la pantalla del televisor. Parecía un resto de algo. El Telediario se había terminado.
Lidia no se había suicidado. No se tomó todas las pastillas, sino la mitad, ue así que solo se murió a medias. Por eso ahora se sentía mucho peor que antes. No es fácil estar vivo, y supongo que tampoco será fácil eso de estar muerto, pero, desde luego, parece mucho más difícil ser las dos cosas al mismo tiempo.
La hermana no se explicaba en qué podría estar pensando Lidia con tantas pastillas en la mano. La hermana da las gracias a Dios por devolverla al sitio adecuado justo a tiempo. Lidia mira a su hermana y no entiende porqué le ha hecho esto.
Un mes después Lidia pudo volver a casa y los viernes iba a ver a un tipo muy simpático. Uno de esos que aman la vida y hablan de perros y viajes preciosos. Lidia está cansada y medio muerta y cuando se está así ni siquiera te apartas los mosquitos, aunque te estén dejando seco, así que Lidia iba todos los viernes y escuchaba al tipo que conocía todos los trucos del juego.
Dicen que ahora está en un sitio muy bonito y muy verde. Su padre me dijo que no pueden visitarla tanto cómo quisiesen pero que por lo menos allí está muy bien cuidada. Su padre está muy triste, y mucho más cansado, y no entiende a su hija y eso duele dentro.
Aquel tipo tan simpático no pudo ayudarla.
Un Sábado Lidia veía cómo su hermana trataba de coger un calcetín amarillo del tendal. El calcetín era difícil de alcanzar así que ella se asomó todo lo que pudo con tan mala suerte que perdió el equilibrio y se quedó colgada de la ventana con una sola mano. Lidia se asomó a la ventana, despacio porque estaba medio muerta, y miró a su hermana. Ella solo gemía, miraba hacia arriba y hacia abajo y volvía a gemir porque no era capaz de pronunciar ninguna palabra. Lidia no sabía que le intentaba decir su hermana así que preguntó:
.-¿Quieres ayuda?
La hermana la miró desesperada y volvió a mirar abajo y a gemir y a llorar, pero no decía nada sobre ningún tipo de ayuda.
El entierro de su hermana fue extraño, una muerte extraña. No fue mucha gente y la que lo hizo miraban a Lidia buscando una explicación. Yo estaba a su lado ese día. Le dije que no se preocupase, que siempre hay algún idiota aburrido que no sabe qué hacer con sus Domingos.
Ella miraba el agujero en el suelo y cuando ya no había nada más que hacer allí dijo:
.-Solo tenía que habérmelo pedido y le habría ayudado. Las cosas se hacen así. Si quieres ayuda la pides y si no la quieres me vuelvo a mi cuarto.
A mi no me arruinó la tarde, fue ella quién se puso la pistola en la boca, la cuchilla sobre la muñeca o la soga al cuello. Si no hubiese sido ella, sino otra persona, se me habría arruinado la tarde y habría sido una desgracia y lloraría y me cagaría en Dios, y gritaría lo injusta que es la vida. Pero por suerte no fue una desgracia, y digo por suerte porque no me gusta llorar, ni cagarme en Dios, ni recordar lo injusta que es la vida. Solo fue una opción y yo no soy lo suficientemente listo como para discutir las opciones importantes de la gente, y mucho menos las de Lidia, que aún por encima es muy amiga mía.
Cuando acabaron los Brady me puse guapo y fui al hospital para asegurarme de que Lidia estaba bien muerta porque uno no se cree del todo las cosas hasta que las tiene delante de sus ojos y yo no quería pasarme diez años pensando en si volvería algún día. Me puse guapo y fui a verla o a no verla.
Lidia bailaba muy bien. Una noche de Agosto, en la verbena de un barrio que no recuerdo, me pillé la borrachera más grande de mi vida. No suelo beber mucho pero esa noche me regalaban un beso por cada copa que engullía y eso no me pasa todos los días así que las engullía todo lo rápido que podía. Fue una noche como las noches de Agosto en cualquier verbena, pero yo recibí muchos besos y bebí muchas copas. En un carrito de una gitana muy guapa y rara compré una piruleta enorme de color rojo. Se la regalé a Lidia y ella, a cambio, me enseñó un paso de baile de esos como los de los concursos de la tele en los que regalan siempre el mismo coche y la misma casa. Lo cogí rápido. La verdad es que se me da muy bien bailar.
En el tanatorio del hospital nadie sabía nada de Lidia porque resulta que Lidia no se había suicidado. Me lo contó su padre, un buen hombre algo cansado. Estaba sentado fuera fumando, él solo. Me dijo que Lidia se estaba recuperando. Su hermana entró antes de que acabase de tragarse todas sus pastillas. Me sentí raro, pero me sentí menos raro que cuando la vi en la cama mirando a la pantalla del televisor. Parecía un resto de algo. El Telediario se había terminado.
Lidia no se había suicidado. No se tomó todas las pastillas, sino la mitad, ue así que solo se murió a medias. Por eso ahora se sentía mucho peor que antes. No es fácil estar vivo, y supongo que tampoco será fácil eso de estar muerto, pero, desde luego, parece mucho más difícil ser las dos cosas al mismo tiempo.
La hermana no se explicaba en qué podría estar pensando Lidia con tantas pastillas en la mano. La hermana da las gracias a Dios por devolverla al sitio adecuado justo a tiempo. Lidia mira a su hermana y no entiende porqué le ha hecho esto.
Un mes después Lidia pudo volver a casa y los viernes iba a ver a un tipo muy simpático. Uno de esos que aman la vida y hablan de perros y viajes preciosos. Lidia está cansada y medio muerta y cuando se está así ni siquiera te apartas los mosquitos, aunque te estén dejando seco, así que Lidia iba todos los viernes y escuchaba al tipo que conocía todos los trucos del juego.
Dicen que ahora está en un sitio muy bonito y muy verde. Su padre me dijo que no pueden visitarla tanto cómo quisiesen pero que por lo menos allí está muy bien cuidada. Su padre está muy triste, y mucho más cansado, y no entiende a su hija y eso duele dentro.
Aquel tipo tan simpático no pudo ayudarla.
Un Sábado Lidia veía cómo su hermana trataba de coger un calcetín amarillo del tendal. El calcetín era difícil de alcanzar así que ella se asomó todo lo que pudo con tan mala suerte que perdió el equilibrio y se quedó colgada de la ventana con una sola mano. Lidia se asomó a la ventana, despacio porque estaba medio muerta, y miró a su hermana. Ella solo gemía, miraba hacia arriba y hacia abajo y volvía a gemir porque no era capaz de pronunciar ninguna palabra. Lidia no sabía que le intentaba decir su hermana así que preguntó:
.-¿Quieres ayuda?
La hermana la miró desesperada y volvió a mirar abajo y a gemir y a llorar, pero no decía nada sobre ningún tipo de ayuda.
El entierro de su hermana fue extraño, una muerte extraña. No fue mucha gente y la que lo hizo miraban a Lidia buscando una explicación. Yo estaba a su lado ese día. Le dije que no se preocupase, que siempre hay algún idiota aburrido que no sabe qué hacer con sus Domingos.
Ella miraba el agujero en el suelo y cuando ya no había nada más que hacer allí dijo:
.-Solo tenía que habérmelo pedido y le habría ayudado. Las cosas se hacen así. Si quieres ayuda la pides y si no la quieres me vuelvo a mi cuarto.
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Deseos imposibles de año nuevo.
Oct. 18th, 2008 | 09:00 pm
music: The youth - MGMT
Que no tengamos que dar explicaciones sobre nuestras opiniones
Que no tengamos que dar explicaciones cuando, un sábado, no nos apetece salir, o todo lo contrario.
Que no tengamos que dar tantas explicaciones, por todo, los que siempre tenemos en cuenta a los demás.
Que no tengamos que dar explicaciones cuando, un sábado, no nos apetece salir, o todo lo contrario.
Que no tengamos que dar tantas explicaciones, por todo, los que siempre tenemos en cuenta a los demás.
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En voz alta!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Oct. 9th, 2008 | 12:41 am
music: Cualquier cosa omniosamente feliz.
Decimos muchas cosas en voz alta, obvias. Pero casi siempre, el 90% de las veces, son cosas negativas, de las que nos fastidian, de las de mierda de crisis, o puta hipoteca!.
Yo hoy siento un impulso infrenable de decir, en voz alta, una de esas cosas obvias, pero de las buenas, de las muy buenas, de las que no se dicen a menudo.
TENGO UNOS AMIGOS MARAVILLOSOS, de los que soñaba tener de pequeño, de los que te derraman el alma de "tanta cosa", de los que hacen tu vida muchísimo mejor, sin comparación posible.
Como no creo en Dioses no tengo a quién agradecérselo, así que se lo agradezco a un qué, a la vida, a la casualidad, y la madre que los parió a todos...!!!!!!!!!!!!!
Viva ellos.
Yo hoy siento un impulso infrenable de decir, en voz alta, una de esas cosas obvias, pero de las buenas, de las muy buenas, de las que no se dicen a menudo.
TENGO UNOS AMIGOS MARAVILLOSOS, de los que soñaba tener de pequeño, de los que te derraman el alma de "tanta cosa", de los que hacen tu vida muchísimo mejor, sin comparación posible.
Como no creo en Dioses no tengo a quién agradecérselo, así que se lo agradezco a un qué, a la vida, a la casualidad, y la madre que los parió a todos...!!!!!!!!!!!!!
Viva ellos.
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Papá indie
Oct. 4th, 2008 | 03:52 pm
music: Stereolab - Three Women
Stereolab tocará en Pontevedra, ver para creer. Tiene que irse uno de su ciudad para que ocurran cosas así.
Desde hace muchos años son mi grupo favorito pero nunca he podido verlos en concierto.
El día 21 de Noviembre estarán en mi ciudad natal, a una hora y media de dónde ahora vivo y no iré. Ese mismo día, en la Junta de Freguesía do Bomfim actua mi hijo, Bruno de Balieira (su nombre artístico) dando su segundo concierto de guitarra clásica. Ahora, él es mi banda musica favorita y no me lo perdería por nada del mundo.
Desde hace muchos años son mi grupo favorito pero nunca he podido verlos en concierto.
El día 21 de Noviembre estarán en mi ciudad natal, a una hora y media de dónde ahora vivo y no iré. Ese mismo día, en la Junta de Freguesía do Bomfim actua mi hijo, Bruno de Balieira (su nombre artístico) dando su segundo concierto de guitarra clásica. Ahora, él es mi banda musica favorita y no me lo perdería por nada del mundo.
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Lost in mutation (segunda fase)
Oct. 1st, 2008 | 07:53 pm
music: Love of lesbian
Cada vez me atrae más la impertinencia.
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Las ardillas son primas de los caracoles aunque corran más deprisa.
Sep. 16th, 2008 | 08:29 pm
music: The High llamas - Go To The Montecito
Al caracol, a medida que su edad avanzaba, cada vez le costaba más ser serio, sobre todo cuando más debía parecerlo.
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Tiempo condensado
Sep. 14th, 2008 | 12:20 pm
music: mum - Guilty Rocks
Las ardillas están menos juguetonas, tienen menos tiempo y más trabajo. Por eso, ahora, cuando pueden salir a jugar, dan un poco de miedo de lo tan contentas que se ponen. Y en una noche hacen todas las tonterias de un mes, beben todas las copas de la semana, bailan todas las canciones del año, dicen las barbaridades de toda una multitud, en una sola noche.
Mi amigo imaginario llama a eso Tiempo Condensado, y yo me lo creo porque en mi amigo imaginario confio mucho aunque no le vea la cara, ni sepa pronciar su nombre, ni sepa a qué dedica su tiempo.
Si una noche te encuentras con una ardilla y ésta te parece un poco histriónica, piensa que, tal vez, hacía mucho que no se reía y que, por eso, seguramente esa noche ría todo lo no reido.
Mi amigo imaginario llama a eso Tiempo Condensado, y yo me lo creo porque en mi amigo imaginario confio mucho aunque no le vea la cara, ni sepa pronciar su nombre, ni sepa a qué dedica su tiempo.
Si una noche te encuentras con una ardilla y ésta te parece un poco histriónica, piensa que, tal vez, hacía mucho que no se reía y que, por eso, seguramente esa noche ría todo lo no reido.
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Te pierdo todo el tiempo.
Aug. 23rd, 2008 | 11:06 am
music: Radiohead - Exit music
Hoy he visto tu cuerpo flotando en la piscina. Te veía boca abajo y tu pelo era una mancha. Tenía curiosidad sobre cuál sería la expresión de tu cara así que me metía en el agua y buceaba hasta estar debajo de ti. Por fin veía tu cara; y me mirabas alta, preciosa; y tu pelo era una mancha. Cuando por fín veía la expresión de tu cara me quedaba más tranquilo y desperté. Tu no estabas flotando boca abajo en la piscina pero tampoco dormías al otro lado de la cama, así que me asusté y lloré porque además era mi cumpleaños (yo sé cuán sofisticada es la desgracia). Lloré hasta la cocina y allí vi tu nota amarilla dándome los buenos días. Te habías ido a trabajar y quise agradecerte por teléfono tu pequeño detalle, porque estaba muy asustado y porque, por un momento, creí que te había perdido.
Quise agradecértelo y te llamé; pero nadie cogía el teléfono del bar.... Llamé cada tres minutos, durante hora y media, y el aire parecía negarse a pasar por mis pulmones y yo creo que casi me revienta el pecho. Cogí el coche el coche y arranqué sin darme cuenta de que seguía en pijama. Conduje a 150 km/h por pleno centro de la ciudad golpeándome la cabeza contra el volante por no acompañarte todos los días a todos los sitios. Me bajé del coche llorando y, llorando, pregunté al encargado dónde se encontraba la camarera más guapa del barrio. Él me recordó que esta era tu hora libre y empecé a sudar vergüenza porque me ví esclavo de lo-que-podría-pasar y eso te hace sentirte tan seguro como un camión cisterna sobre un precipicio sujeto, tan solo, por un hilo de costura. Sudé vergüenza y escondí mi cara entre las manos y, llorando todavía, grité, como poseido, que porqué coño nadie, en este bar, es capaz de descolgar el puto telérfono. El encargado intentó tranquilizarme, que allí la música siempre está muy alta. Me dijo que no me preocupase porque prometía no contarte nada de esto, que tu no sabrías que, por un momento, creí que te había perdido.
Cuando llegué a casa decidí darme un largo baño de agua caliente para descansar mi angustia. Estaba muy cansado, y como me sobraba angustia me relajé sin prisa hasta quedarme dormido.
Hoy te he visto a un metro del suelo colgando del viejo árbol de nuestro jardín y tu cuerpo era como el viento. Tenía curiosidad sobre cual sería la expresión de tu cara así que caminé sin torcer los piés ni un poquito, hasta tenerte de frente. Caminaba recto y por fín veía tu cara.; me mirabas alta, preciosa; y tu cuerpo era como el viento. Cuando por fín veía la expresión de tu cara me quedaba más tranquilo y desperté. No estabas colgada del árbol pero miré el reloj de la cocina y hacía ya media hora que deberías haber llegado. Me caigo al suelo llorando y, llorando, me levanto.
Entraste por la puerta como un rayo fluorescente y me puse gafas oscuras para no cegarme de nuevo, para que no vieses que estaba llorando porque, otra vez, por un momento, creí que te había perdido.
Ahora cierra los ojos y piensa solo en sitios preciosos. Ahora tienes que dormir mucho, por los dos. Yo me quedaré despierto todo el tiempo para que la desgracia no se enrrede entre tu pelo; como una mancha. Me quedaré despierto porque, además, tengo curiosidad sobre cuál será la expresión de tu cara. Tu solo tienes que dormir mucho, y darme muchos besos en la playa y en los sitios con árboles, para que no veas como te observo. Para que no te des cuenta de que creo que te pierdo todo el tiempo.
Quise agradecértelo y te llamé; pero nadie cogía el teléfono del bar.... Llamé cada tres minutos, durante hora y media, y el aire parecía negarse a pasar por mis pulmones y yo creo que casi me revienta el pecho. Cogí el coche el coche y arranqué sin darme cuenta de que seguía en pijama. Conduje a 150 km/h por pleno centro de la ciudad golpeándome la cabeza contra el volante por no acompañarte todos los días a todos los sitios. Me bajé del coche llorando y, llorando, pregunté al encargado dónde se encontraba la camarera más guapa del barrio. Él me recordó que esta era tu hora libre y empecé a sudar vergüenza porque me ví esclavo de lo-que-podría-pasar y eso te hace sentirte tan seguro como un camión cisterna sobre un precipicio sujeto, tan solo, por un hilo de costura. Sudé vergüenza y escondí mi cara entre las manos y, llorando todavía, grité, como poseido, que porqué coño nadie, en este bar, es capaz de descolgar el puto telérfono. El encargado intentó tranquilizarme, que allí la música siempre está muy alta. Me dijo que no me preocupase porque prometía no contarte nada de esto, que tu no sabrías que, por un momento, creí que te había perdido.
Cuando llegué a casa decidí darme un largo baño de agua caliente para descansar mi angustia. Estaba muy cansado, y como me sobraba angustia me relajé sin prisa hasta quedarme dormido.
Hoy te he visto a un metro del suelo colgando del viejo árbol de nuestro jardín y tu cuerpo era como el viento. Tenía curiosidad sobre cual sería la expresión de tu cara así que caminé sin torcer los piés ni un poquito, hasta tenerte de frente. Caminaba recto y por fín veía tu cara.; me mirabas alta, preciosa; y tu cuerpo era como el viento. Cuando por fín veía la expresión de tu cara me quedaba más tranquilo y desperté. No estabas colgada del árbol pero miré el reloj de la cocina y hacía ya media hora que deberías haber llegado. Me caigo al suelo llorando y, llorando, me levanto.
Entraste por la puerta como un rayo fluorescente y me puse gafas oscuras para no cegarme de nuevo, para que no vieses que estaba llorando porque, otra vez, por un momento, creí que te había perdido.
Ahora cierra los ojos y piensa solo en sitios preciosos. Ahora tienes que dormir mucho, por los dos. Yo me quedaré despierto todo el tiempo para que la desgracia no se enrrede entre tu pelo; como una mancha. Me quedaré despierto porque, además, tengo curiosidad sobre cuál será la expresión de tu cara. Tu solo tienes que dormir mucho, y darme muchos besos en la playa y en los sitios con árboles, para que no veas como te observo. Para que no te des cuenta de que creo que te pierdo todo el tiempo.
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El dia del orgullo wey
Aug. 23rd, 2008 | 11:04 am
Mi orgullo me impide tener orgullo gay
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(no subject)
Aug. 23rd, 2008 | 11:03 am
music: Mugison - lonely mountain
Cuando tenía 10 años mi compañera de asiento en la escuela se llamaba Carolina. Era una niña rubia, con el pelo lleno de tirabuzones, que lloraba todo el tiempo porque se le había muerto su padre. Sobre todo cuando daban esos papeles que tenías que llevar a casa o cuando salían fotos de padres en los libros de inglés.
Yo nunca sabía qué hacer cuando se ponía a llorar así, ahogadamente. Me quedaba muy quieto e intentaba no respirar para que ella no se diese cuenta de que había alguien sentado a su lado, porque ,a mi, no me gustaría que nadie me viese si me pusiese a llorar de ese modo.
A finales del E.G.B., Carolina, seguía llorando casi siempre, hasta que un día me levanté de mi asiento, la empujé, y la tiré al suelo, porque ,el profesor, me dijo: "Haz algo!" y, a mi, no se me ocurrió otra cosa. Yo preferiría que me viesen llorar por caerme al suelo. El dolor físico puedes compartirlo con los demás, todos nos hemos caido al suelo alguna vez, pero el de dentro es distinto, a mi nunca se me había muerto algo como un padre y no podía saber lo que era. Por eso la tiré al suelo y, una vez en el suelo, le dí una patada con la mejor intención del mundo.
Yo nunca sabía qué hacer cuando se ponía a llorar así, ahogadamente. Me quedaba muy quieto e intentaba no respirar para que ella no se diese cuenta de que había alguien sentado a su lado, porque ,a mi, no me gustaría que nadie me viese si me pusiese a llorar de ese modo.
A finales del E.G.B., Carolina, seguía llorando casi siempre, hasta que un día me levanté de mi asiento, la empujé, y la tiré al suelo, porque ,el profesor, me dijo: "Haz algo!" y, a mi, no se me ocurrió otra cosa. Yo preferiría que me viesen llorar por caerme al suelo. El dolor físico puedes compartirlo con los demás, todos nos hemos caido al suelo alguna vez, pero el de dentro es distinto, a mi nunca se me había muerto algo como un padre y no podía saber lo que era. Por eso la tiré al suelo y, una vez en el suelo, le dí una patada con la mejor intención del mundo.
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(no subject)
Aug. 23rd, 2008 | 10:59 am
music: Pram - Peep show
Esta noche soñé con una casa. La casa me miraba de frente y sin pestañear y a mi me daba igual y seguía fumando tranquilo...
La casa era roja y podría ser la tuya porque con los sueños, y contigo, nunca se sabe. La casa me miraba mal, y cuando no pudo más se salió de su sitio y se acercó a saludarme.
A un palmo de mi cara la casa parecía más alta y me mostró, orgullosa, sus nuevas puertas, unas de esas muy-gordas y blindadas, pero a mi me daba bastante igual y seguía fumando tranquilo...
Parece que te has empeñado en permanecer dentro... Pero yo seguiré fumando tranquilo...
Mis sueños son míos. Puedes entrar en ellos pero yo seré quien reparta los mejores papeles.
La casa era roja y podría ser la tuya porque con los sueños, y contigo, nunca se sabe. La casa me miraba mal, y cuando no pudo más se salió de su sitio y se acercó a saludarme.
A un palmo de mi cara la casa parecía más alta y me mostró, orgullosa, sus nuevas puertas, unas de esas muy-gordas y blindadas, pero a mi me daba bastante igual y seguía fumando tranquilo...
Parece que te has empeñado en permanecer dentro... Pero yo seguiré fumando tranquilo...
Mis sueños son míos. Puedes entrar en ellos pero yo seré quien reparta los mejores papeles.
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Consuelos.
Aug. 23rd, 2008 | 10:57 am
music: edison woods (7 principles to leave no trace)
En el bosque se puede dejar de ser persona. Y a eso voy, a ser, solamente, algo que recoge castañas, que pierde el tiempo con un árbol. Y volver, de nuevo, a ser persona, mejor persona.
Allí se escuchan cosas de las que, aquí, todavía no he oído hablar.
A eso voy, a oir cantar el bosque.
Allí se escuchan cosas de las que, aquí, todavía no he oído hablar.
A eso voy, a oir cantar el bosque.
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La memoria
Aug. 23rd, 2008 | 10:54 am
La memoria, por un lado unta, por el otro corta.
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la vie en Rose
Aug. 23rd, 2008 | 10:52 am
music: Hole - Olimpia
Esa puta cría me hinchó las pelotas y eso solo puede terminar en algo roto. Esta vez fué su cara y se la rompí bien rota porque al día siguiente, en los descansos entre clase y clase, todos pudimos ver los agujeros bajo los centrímetros de maquillaje caro.
Esa cría imbécil dijo que quería un amigo. Joder, yo he estado en su habitación, todo allí era de color rosa: las cortinas, la colcha de la cama, la alfombra, el papel de la pared, la pantalla de la lámpara... Su cabeza era amarilla pero ella lo pintaba todo de rosa por que las cosas, en su habitación, tenían que ser rosas.
Seguramente te parezca que soy un hijo de puta por todo esto, por partirle la cara antes de que me pintase a mi también. Joder, tu no estubiste en su cuarto después de que te dijese que quería que fueses su único amigo... no digas gilipolleces.
Esta tia necesita ostias, ostias de todo tipo, de toda la gente, también las tuyas. Ella es amarilla y el color rosa es un color terrible si no tienes cuidado.
Ella tiene de todo, menos cuidado.
Ella quiere ser rosa. Por favor, dale una ostia!!!!!!!!!!!!!
Esa cría imbécil dijo que quería un amigo. Joder, yo he estado en su habitación, todo allí era de color rosa: las cortinas, la colcha de la cama, la alfombra, el papel de la pared, la pantalla de la lámpara... Su cabeza era amarilla pero ella lo pintaba todo de rosa por que las cosas, en su habitación, tenían que ser rosas.
Seguramente te parezca que soy un hijo de puta por todo esto, por partirle la cara antes de que me pintase a mi también. Joder, tu no estubiste en su cuarto después de que te dijese que quería que fueses su único amigo... no digas gilipolleces.
Esta tia necesita ostias, ostias de todo tipo, de toda la gente, también las tuyas. Ella es amarilla y el color rosa es un color terrible si no tienes cuidado.
Ella tiene de todo, menos cuidado.
Ella quiere ser rosa. Por favor, dale una ostia!!!!!!!!!!!!!
